点评:Cenamos el Domingo de Ramos allí. Ya estuvimos en una ocasión y quisimos repetir. Indiscutible la calidad de todo lo que comimos, a pesar que mejillones, gran plato, se les había acabado a medio día. Todo muy bueno y bien atendidos.
Sólo observamos un detalle que nos chocó y no nos gustó. Partiendo de la base que los WC son para los clientes, vivimos una situación insólita. Una madre con una hija de menos de 10 años, con toda la educación del mundo le pidió al camarero que su hija necesitaba ir al baño que si podía entrar. El camarero, que probablemente no fuese padre, le dijo con toda rotundidad que NO. Los 3 que estábamos en la mesa nos miramos y dijimos ¿Dónde está la humanidad? La madre con su hija se dio la vuelta y se fue. He de decir que estaba pasando una Hermandad y el restaurante no estaba lleno. Fue un detalle que nos extrañó mucho y que cuando hablamos de niños sobre todo, y los que somos padres no entendimos bajo ningún concepto. La hostelería es dura, pero el sentido común hay veces que hay que aplicarlo por encima de la norma y que detalles cómo este marcaron a unos clientes que estaban sentados para no volver más.
翻译:我们在棕榈主日在那里吃了晚餐。我们去过那里一次并且想再去一次。我们吃到的所有食物的质量都是无可否认的,尽管贻贝这道美味佳肴在中午就已经售完了。一切都很好,服务周到。
我们只注意到一个令我们震惊且不喜欢的细节。从厕所是为顾客服务的前提出发,我们正在经历一种不寻常的情况。一位带着不到 10 岁女儿的母亲礼貌地询问服务员,她的女儿需要上厕所,是否可以进来。服务员可能不是一位父亲,她断然拒绝了。餐桌上我们三个人面面相觑,问道:“人性在哪里?”母女俩转身走开了。我不得不说,当时正在举行兄弟会,餐厅里并没有坐满。这个细节让我们非常惊讶,尤其是当我们谈论孩子时,对于我们这些为人父母的人来说,我们在任何情况下都不理解这一点。餐饮业很艰难,但有时需要运用超出常规的常识,而这样的细节给那些坐下后就再也没有回来的顾客留下了深刻的印象。